Planilla de gastos mensuales: cómo armarla y cuándo conviene pasarse a una app

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Una planilla de gastos es la forma más barata de saber en qué se te va la plata: no hay que instalar nada y la armás en diez minutos. El problema es que casi todas mueren igual, con demasiadas columnas, demasiadas pestañas y un resumen que hay que rehacer a mano cada mes. Esta es la versión mínima que se sostiene.

Una sola hoja, una fila por gasto

El error más común es hacer una pestaña por mes. Parece ordenado, pero cada mes nuevo es copiar la hoja, arreglar las fórmulas y, en marzo, dejar de hacerlo. Usá una sola hoja con todos los gastos uno abajo del otro; el mes sale de la fecha.

Las columnas que hacen falta son seis:

  1. Fecha. El día del gasto, no el del resumen de la tarjeta.
  2. Descripción. Corta: "Súper", "Nafta", "Cumple de Juli".
  3. Categoría. De una lista cerrada, siempre escrita igual.
  4. Monto. Sólo el número, sin el signo de pesos.
  5. Medio de pago. Efectivo, débito o qué tarjeta.
  6. Quién pagó. Sólo si la compartís con alguien.

Si te tienta agregar una séptima, preguntate si la vas a completar los días que estés apurado. Si la respuesta es no, no la agregues.

Las categorías: pocas y fijas

Entre seis y diez alcanzan: supermercado, casa (alquiler, expensas, servicios), transporte, salidas, salud, compras, suscripciones y "otros". Armá la lista en otra hoja y usá validación de datos para que la columna Categoría sea un menú desplegable: "Super", "súper" y "Supermercado" son tres categorías distintas para cualquier fórmula, y ese es el motivo número uno por el que los resúmenes dan mal.

El resumen que se arma solo

En otra hoja, poné las categorías en una columna y al lado esta fórmula, que suma los montos de una categoría en un mes:

=SUMAR.SI.CONJUNTO(Gastos!D:D; Gastos!C:C; A2; Gastos!A:A; ">="&B$1; Gastos!A:A; "<"&FIN.MES(B$1;0)+1)

Donde A2 es la categoría y B1 el primer día del mes que querés ver. Cambiás la fecha de B1 y el resumen entero se recalcula. Si tu planilla está en inglés, la función es SUMIFS y la de fin de mes es EOMONTH; y según la configuración regional, los separadores pueden ser comas en vez de punto y coma.

El hábito importa más que la planilla

Ninguna fórmula arregla una planilla que no se carga. Elegí un momento fijo del día —a la noche, antes de dormir— y anotá todo junto: son dos minutos. Lo contamos con más detalle en cómo empezar a registrar tus gastos y no abandonar a la semana.

Tres señales de que la planilla te queda chica

  • La compartís. Dos personas cargando en el mismo archivo terminan pisándose, y calcular quién le debe a quién con fórmulas es frágil. Si es tu caso, mirá cómo dividir los gastos en pareja.
  • Tenés cuotas. Una compra en 12 cuotas son 12 filas que hay que acordarse de cargar, o una fórmula que nadie entiende a los dos meses.
  • Cargás desde el teléfono. Las planillas en el celular son incómodas, y lo incómodo es lo primero que se deja de hacer.

Si ya tenés una planilla, no empieces de cero

Expenses hace lo mismo que esta planilla —categorías fijas, resumen por mes, gastos compartidos y cuotas repartidas solas— desde el teléfono y sin fórmulas. Si ya venías anotando, guardá la planilla como CSV y la importás eligiendo qué columna es la fecha y cuál el monto. Es gratis y no pide datos de tarjeta ni del banco.

Dejá que las cuentas las haga la app

Expenses reparte los gastos compartidos, calcula quién le debe a quién y proyecta las cuotas de la tarjeta. Es gratis, se instala desde el navegador y no pide las claves de tu banco.

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